Manzanillo, Colima 4 de agosto 2025. En 1979, la película estadounidense “10 – La Mujer Perfecta” dirigida por Blake Edwards e interpretada por Julie Andrews, Dudley Moore y Bo Dereck, que fue filmada en el Hotel Las Hadas en Manzanillo, Colima, puso en los ojos del mundo el majestuoso resort, donde se filmó, posicionándose en sí mismo como un destino turístico.

Actualmente, Las Hadas by Brisas sigue conservando su encanto, enmarcado en su característica arquitectura completamente blanca, sus arcos redondeados, cúpulas de estilo mudéjar y sus minuciosos detalles, que parece sacado de una fantasía y, en efecto, lo es, ya que está inspirado en las visiones de los sueños de su primer dueño, Antenor Patiño.
Él soñaba con seres míticos en el centro de la Tierra, y el arquitecto José Luis Ezquerra materializó este universo en 1974. Así nació este hotel icónico de Manzanillo, que se ha convertido en un tesoro del turismo mexicano. Caminar por sus pasillos blancos es como recorrer un pequeño Santorini tropical, pero con alma mexicana.

Su estilo arquitectónico es también conocido como “lejanista”, es una mezcla de influencias mediterráneas, moriscas y mexicanas, con un predominio del color blanco que contrasta con la exuberante naturaleza circundante. Se le considera una joya arquitectónica y un referente de lujo y diseño en la región.
Ubicado a pie de playa en una de las bahías más bonitas del Pacífico Mexicano y a pocos minutos del centro histórico de Manzanillo, Las Hadas by Brisas ofrece habitaciones y suites con terrazas privadas, algunas con alberca, sábanas de lujo y amenidades que superan cualquier expectativa.

Las Hadas es sinónimo de descanso, pero también de dinamismo, ya que las y los huéspedes pueden disfrutar de fútbol y voleibol playero, actividades acuáticas como kayak, snorkel, buceo, banana, pesca deportiva en yate y diversas experiencias en la Bahía de Manzanillo, disponible desde su módulo en la playa.
Los más pequeños de la familia también encontrarán un espacio creado especialmente para ellos en el Brisas Kids Club, un sitio seguro y divertido para niñas y niños de 4 a 12 años, donde podrán hacer nuevos amigos mientras participan en juegos, manualidades, actividades en la alberca y dinámicas supervisadas en la playa.

Para los amantes del golf, la propiedad cuenta con el exclusivo campo “Las Hadas”. El campo incluye 14 hoyos rodeados por agua y trampas de arena que retan incluso a los más experimentados. Cada golpe está acompañado de vistas espectaculares del mar haciendo que jugar ahí sea un deleite para la vista.
Y para quienes prefieren las raquetas, el complejo ofrece 10 canchas profesionales de tenis ubicadas junto a la Casa Club, ideales para torneos, entrenamientos o simplemente una partida al atardecer con amigos o familia.

Ofrece también el extraordinario Spa Las Hadas, el lugar perfecto si se desea desconectar del ajetreo citadino y del estrés cotidiano, mediante masajes relajantes, tratamientos corporales y rituales faciales, entre los que se encuentra su famosa vinoterapia. Además, el área de bienestar incluye sauna, jacuzzi y espacios diseñados para alcanzar un estado de relajación total.
Las delicias culinarias representan otro de los sellos distintivos del hotel, pues cuenta con siete restaurantes para satisfacer a los más exigentes paladares, desde bocadillos informales junto a la alberca hasta cenas elegantes con vino seleccionado. La cocina es diversa, fresca y con ingredientes locales que resaltan en cada platillo.

Para complementar la experiencia, junto al hotel se encuentra la Marina Las Hadas, un espacio que alberga numerosos barcos de alquiler para que las y los visitantes disfruten de excursiones de pesca en alta mar, aunque este rincón no es exclusivo para huéspedes, ya que su acceso es público, lo que permite a todos disfrutar de sus atractivos.
En sus alrededores hay restaurantes con excelente propuesta culinaria y una gelattería para refrescarse del sol manzanillense.
Ya sea descansando en una suite con vista al mar, explorando sus rincones arquitectónicos inspirados en sueños, disfrutando de una cena bajo las estrellas o practicando deportes en un paisaje envidiable, este resort brinda una conexión con el encanto de la playa colimense, y es una gran alternativa para hospedarse cuando se visita Manzanillo, una gran experiencia de viaje.


