- La Presidenta Nacional de la AMTAVE, Joycer Stephanhie Charles Nava, comentó en entrevista que el reconocimiento del turismo comunitario por parte del Gobierno de México representa un punto de inflexión para el sector.
- Advierte que el siguiente paso será fortalecer la profesionalización, la seguridad y la comercialización justa para las comunidades.
- Del 3 al 7 de noviembre, Tepic e Islas Marías recibirán el Congreso Nacional AMTAVE “Origen y Ruta 2026”, con una derrama estimada superior a 5 millones de pesos.
- El encuentro busca posicionar a las Islas Marías como referente internacional de turismo responsable y de naturaleza.
Ciudad de México 22 de julio 2026. Durante décadas, el turismo de aventura, naturaleza y comunitario en México creció lejos de los grandes reflectores de la industria. Mientras los destinos de sol y playa concentraban inversiones y promoción, cientos de comunidades construían senderos, diseñaban experiencias ecoturísticas, protegían ecosistemas y desarrollaban modelos de turismo sostenible prácticamente desde cero.
Hoy, ese esfuerzo comienza a recibir un reconocimiento institucional que, para quienes han dedicado su vida al sector, representa mucho más que una estrategia gubernamental. Es el resultado de más de tres décadas de trabajo.
Así lo expresó Joycer Stephanhie Charles Nava, Presidenta Nacional de la Asociación Mexicana de Turismo de Aventura y Ecoturismo (AMTAVE), durante una entrevista con Traviatic, donde aseguró que el creciente impulso al turismo comunitario por parte del Gobierno de México marca uno de los momentos más importantes en la historia de este segmento.

Joycer Stephanhie Charles Nava.
“La verdad es una alegría muy grande. No es solamente una satisfacción personal; es el reconocimiento al trabajo de nuestros socios que llevan más de treinta años construyendo este turismo desde cero, abriendo senderos, cuidando ecosistemas y mostrando la enorme biodiversidad que tiene México”, afirmó.
UN RECONOCIMIENTO QUE LLEGA DESPUÉS DE DÉCADAS DE TRABAJO
Para Charles Nava, el reconocimiento que actualmente recibe el turismo comunitario no debe interpretarse como una tendencia pasajera. Considera que responde a un cambio de visión sobre el papel que desempeñan las comunidades dentro del desarrollo turístico nacional.
Durante años, explicó, quienes operan experiencias de naturaleza trabajaron prácticamente sin respaldo institucional, desarrollando productos turísticos donde la conservación ambiental siempre fue parte del modelo de negocio y no una estrategia de mercadotecnia.

“Hoy podemos promover este segmento de una manera mucho más digna, organizada y profesional”, señaló.
Sin embargo, advierte que el reconocimiento gubernamental representa apenas el inicio.
Ahora comienza una etapa mucho más compleja: consolidar la profesionalización de las empresas, elevar los estándares de calidad y fortalecer la comercialización de las experiencias.
PROFESIONALIZAR PARA COMPETIR
Uno de los principales desafíos que enfrenta el turismo de aventura en México continúa siendo la profesionalización.
A diferencia de otros segmentos turísticos, las empresas dedicadas al rafting, cañonismo, rappel, ciclismo de montaña o actividades de naturaleza operan bajo estrictos protocolos de seguridad que implican inversiones permanentes:
Equipamiento certificado.
Seguros para viajeros.
Capacitación constante.
Planes de manejo ambiental.
Mantenimiento especializado.
Cumplimiento fiscal.
Cada experiencia requiere infraestructura técnica que muchas veces pasa desapercibida para el consumidor.

“La seguridad es uno de los elementos más importantes cuando se vende un producto de turismo de aventura. No solamente se trata de ofrecer una experiencia; hay una enorme responsabilidad detrás de cada actividad”, explicó.
Por ello, considera que hablar únicamente del precio de estos productos resulta insuficiente.
El verdadero valor está en todo el trabajo técnico, operativo y ambiental que hace posible cada recorrido.
EL COMERCIO JUSTO SIGUE SIENDO UNA ASIGNATURA PENDIENTE
Otro tema que preocupa a la presidenta de AMTAVE es la remuneración que reciben quienes integran la cadena de valor del turismo comunitario.
Desde artesanas hasta guías especializados, cocineras tradicionales o prestadores de servicios de naturaleza, muchos continúan enfrentando prácticas comerciales donde su trabajo no siempre recibe una retribución proporcional al esfuerzo que implica.
Charles Nava reconoce que existen operadores responsables que entienden el valor de estas experiencias, particularmente en mercados internacionales donde los visitantes comprenden el tiempo y la dedicación que requiere cada producto.
“Cuando explicamos todo el trabajo que existe detrás de una experiencia, el visitante entiende perfectamente por qué tiene ese valor. Lo importante es dignificar el sector y que la remuneración sea justa para todos”, sostuvo.
No obstante, admite que aún persisten esquemas donde algunos intermediarios buscan reducir costos afectando directamente a las comunidades.
Por ello insiste en que el crecimiento del turismo comunitario debe ir acompañado de modelos comerciales más equitativos.

LAS COMUNIDADES: PRINCIPALES GUARDIANAS DEL PATRIMONIO NATURAL
Más allá del atractivo turístico, Joycer Charles subraya que las comunidades desempeñan un papel esencial en la conservación de los ecosistemas, ya que son quienes protegen senderos, monitorean áreas naturales, preservan tradiciones y trabajan coordinadamente con instituciones como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Las comunidades son quienes verdaderamente cuidan el patrimonio natural del país. Sin ellas no existiría el turismo de naturaleza tal como hoy lo conocemos”, afirmó.
Desde esa perspectiva, considera indispensable que el desarrollo turístico continúe generando beneficios económicos para quienes viven en estos territorios y asumen la responsabilidad de conservarlos.
UNA PLATAFORMA INTERNACIONAL PARA ABRIR NUEVOS MERCADOS
Como parte de la estrategia de fortalecimiento del sector, AMTAVE ha incrementado su participación en plataformas internacionales de negocios bajo esquemas B2B.Gracias a estos encuentros, varios de sus asociados ya concretaron alianzas comerciales con operadores extranjeros.
Uno de los casos más recientes permitirá la realización de un evento internacional de ciclismo en Cancún, resultado directo de estas acciones de vinculación empresarial.
Para Charles Nava, este tipo de espacios representan oportunidades para demostrar que México cuenta con empresas altamente especializadas capaces de competir en mercados internacionales sin renunciar a los principios de sostenibilidad que distinguen al segmento.

ISLAS MARÍAS SERÁ EL LABORATORIO DEL TURISMO RESPONSABLE
La siguiente gran apuesta de la Asociación llegará del 3 al 7 de noviembre, cuando se celebre el Congreso Nacional AMTAVE “Origen y Ruta 2026”, teniendo como sedes Tepic y la Reserva de la Biosfera Islas Marías.
Lejos del formato tradicional de congresos realizados exclusivamente en hoteles o centros de convenciones, el encuentro trasladará parte importante de sus actividades directamente al territorio donde se desarrollan las experiencias de turismo de naturaleza.
Bajo el concepto “Un estado, dos destinos, una experiencia transformadora”, los participantes combinarán conferencias, paneles, talleres, sesiones de networking y recorridos especializados en una de las Áreas Naturales Protegidas más emblemáticas de México.
“Hoy no sólo presentamos un congreso; presentamos la visión del turismo que queremos para México. Un turismo que protege los ecosistemas, fortalece profesionalmente a las comunidades y demuestra que el desarrollo económico puede ir de la mano con la sostenibilidad”, señaló la dirigente.
MÁS QUE UN CONGRESO: UNA PLATAFORMA DE INNOVACIÓN
El encuentro reunirá a más de 250 profesionales entre empresarios, operadores turísticos, guías especializados, investigadores, instituciones académicas y autoridades de los tres niveles de gobierno.
Los organizadores estiman una derrama económica superior a 5 millones de pesos, beneficiando directamente a hoteles, restaurantes, transportistas, empresas turísticas, artesanas y proveedores de Tepic y las Islas Marías. Sin embargo, el verdadero objetivo trasciende las cifras económicas.

AMTAVE busca consolidar un espacio permanente de colaboración donde se compartan buenas prácticas, innovación, nuevas tendencias y modelos exitosos de turismo de naturaleza.
Asimismo, el Congreso pretende posicionar a las Islas Marías como un referente nacional e internacional de turismo responsable, mostrando la transformación del antiguo complejo penitenciario en un destino que hoy integra conservación ambiental, educación, memoria histórica y experiencias de bajo impacto.
EL SIGUIENTE RETO: CRECER SIN PERDER LA ESENCIA
Para la Presidenta Nacional de la AMTAVE, el turismo de aventura y comunitario atraviesa uno de los momentos más prometedores de su historia.
El respaldo institucional, la creciente demanda por experiencias auténticas y el interés internacional por destinos sostenibles generan condiciones favorables para su desarrollo.
No obstante, insiste en que el crecimiento deberá construirse con responsabilidad:
Profesionalizar empresas.
Garantizar la seguridad.
Impulsar el comercio justo.
Fortalecer a las comunidades.
Conservar los ecosistemas.
Y mantener la autenticidad que ha convertido al turismo de naturaleza en uno de los segmentos con mayor proyección dentro de la industria turística global.
Porque, como resume Charles Nava, el verdadero éxito del turismo comunitario no se medirá únicamente por el número de visitantes que reciba México.
Se medirá por la capacidad de generar bienestar para quienes, desde hace décadas, protegen los paisajes, la biodiversidad y el patrimonio cultural que hoy busca conocer el mundo.



