EL FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CHILE EN NOGADA LLEGA A SU SÉPTIMA EDICIÓN CON PRESENCIA EN 64 PAÍSES Y ESTRENA REVISTA GASTRONÓMICA

Ciudad de México 11 de agosto 2026. El icónico Restaurante Sanborns Casa de los Azulejos, en el Centro Histórico de la CDMX, fue el escenario donde tuvo lugar la presentación de la séptima edición del Festival Internacional del Chile en Nogada 2026, y de la primera edición de la Revista Festival Internacional del Chile en Nogada, proyecto editorial centrado en uno de los platillos más emblemáticos de México, centrado en sus tradiciones, historia, protagonistas y riqueza cultural.

El encuentro reunió a chefs y cocineras tradicionales durante un encuentro de intercambio de ideas, experiencias, anécdotas y hasta recetas entorno al chile en nogada.

Durante el evento el Chef Jorge Orozco, Embajador de la Cocina Tradicional y Prehispánica de México señaló que el festival rinde homenaje a este platillo barroco mexicano, conocido por su valor histórico, sus colores patrios y la meticulosa preparación de su salsa de nuez de Castilla y granada.

UNA TRADICIÓN POBLANA QUE TRASCIENDE FRONTERAS

Explicó que la temporada del chile en nogada vuelve a colocar a la gastronomía mexicana en el centro de la conversación con la séptima edición del Festival Internacional del Chile en Nogada, iniciativa que busca fortalecer la presencia internacional de uno de los platillos más representativos de México y, al mismo tiempo, poner en valor a los productores, cocineras tradicionales, chefs y territorios vinculados con su elaboración.

El festival alcanza este año una dimensión internacional con participación en 64 países, donde restaurantes mexicanos, chefs y cocineras tradicionales se suman a la temporada para llevar distintas interpretaciones del chile en nogada a ciudades alrededor del mundo.

Entre los destinos participantes se encuentran ciudades como Berlín, Tokio, Dubái, Barcelona y Madrid, entre otras, configurando una red gastronómica que tiene como eje un platillo cuya historia, ingredientes y elaboración están estrechamente vinculados con el patrimonio culinario de México.

La propuesta parte de una premisa clara: utilizar la gastronomía como una herramienta de promoción cultural y turística, mostrando al mundo una parte de la identidad mexicana a través de un platillo de temporada.

DEL TERRITORIO POBLANO A LAS MESAS DEL MUNDO

El chile en nogada tiene sus raíces en Puebla y forma parte de una tradición gastronómica asociada con ingredientes de temporada y productos provenientes de distintas comunidades de la región.

Durante la presentación de esta séptima edición se destacó particularmente el papel de Huejotzingo, Puebla, territorio relacionado con la producción de algunos de los ingredientes fundamentales para la preparación del platillo, entre ellos manzanas, peras y nueces de Castilla.

La relación entre el campo y la mesa adquiere especial relevancia en esta temporada, ya que la calidad y características de los ingredientes son parte esencial de la identidad del chile en nogada.

En este sentido, el festival no solamente busca promover el platillo terminado, sino también visibilizar a las comunidades productoras y a toda la cadena que participa en su elaboración.

Las tierras ubicadas en las faldas del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, particularmente en la región de Huejotzingo, forman parte de este entramado gastronómico y productivo, donde las condiciones del territorio contribuyen a las características de los frutos utilizados durante la temporada.

COCINERAS TRADICIONALES COMO EMBAJADORAS DE MÉXICO

Uno de los elementos centrales de la séptima edición es la participación de cocineras tradicionales, quienes mantienen vivas técnicas, recetas y conocimientos transmitidos entre generaciones.

Durante la presentación participaron representantes de Puebla y Veracruz, mostrando cómo el chile en nogada también puede convertirse en un punto de encuentro entre distintas expresiones de la cocina mexicana.

La presencia de estas cocineras refuerza uno de los principales valores del festival: preservar la tradición sin limitarla a un territorio específico.

Aunque Puebla mantiene una relación histórica con el platillo, las diferentes regiones del país han desarrollado sus propias interpretaciones a partir de productos, técnicas y costumbres locales.

Así, el chile en nogada se convierte en una plataforma para hablar de la diversidad gastronómica de México y de la capacidad de sus cocineras y chefs para reinterpretar las tradiciones sin perder su vínculo con el territorio.

GASTRONOMÍA QUE TAMBIÉN GENERA TURISMO

La dimensión internacional del festival permite entender al chile en nogada más allá de su componente gastronómico.

La temporada representa una oportunidad para fortalecer la promoción de Puebla y sus municipios productores, además de incentivar recorridos relacionados con gastronomía, agricultura, cultura e historia.

La experiencia comienza mucho antes de llegar a la mesa: pasa por los campos donde se cultivan los ingredientes, las comunidades que participan en su producción, los mercados, las cocinas tradicionales y finalmente los restaurantes donde el platillo llega al comensal.

Este vínculo entre territorio y gastronomía abre oportunidades para desarrollar experiencias turísticas alrededor de la temporada y fortalecer el posicionamiento de los destinos que forman parte de la cadena productiva.

La iniciativa también pone de manifiesto el potencial de la cocina mexicana como vehículo de promoción internacional. Al llegar a 64 países, el festival amplía la exposición de una tradición culinaria mexicana y genera nuevos puntos de contacto entre la gastronomía y los viajeros interesados en conocer la cultura de un destino a través de sus sabores.

UNA RECETA QUE EVOLUCIONA SIN PERDER IDENTIDAD

Otro de los elementos que distingue al festival es la convivencia entre la receta tradicional y las diferentes interpretaciones regionales que surgen alrededor del chile en nogada.

Durante la presentación se compartieron ejemplos de versiones desarrolladas desde estados como Veracruz y Oaxaca, demostrando que la cocina mexicana tiene la capacidad de dialogar con sus propias tradiciones y generar nuevas propuestas.

Esta evolución no necesariamente representa una ruptura con la receta original. Por el contrario, puede convertirse en una vía para mantener vigente un platillo que, por su temporalidad, depende de una conexión constante entre productores, cocineras, chefs y consumidores.

En paralelo, el festival incorpora también el conocimiento alrededor del maridaje, destacando la relación del chile en nogada con bebidas mexicanas como el tequila, otro producto cuya identidad está estrechamente vinculada con el patrimonio gastronómico y cultural del país.

MÉXICO UTILIZA SU GASTRONOMÍA PARA PROYECTAR IDENTIDAD

La séptima edición del Festival Internacional del Chile en Nogada confirma el potencial de la gastronomía como una herramienta de posicionamiento turístico y cultural.

Llevar este platillo a 64 países significa trasladar una parte de la historia y de la identidad mexicana a distintos mercados, pero también generar interés por los territorios donde nacen sus ingredientes y se mantiene viva la tradición.

En un escenario donde los viajeros buscan cada vez más experiencias vinculadas con la cultura local, la gastronomía representa un elemento estratégico para diversificar la oferta turística y fortalecer la competitividad de los destinos.

El chile en nogada, con su temporalidad, ingredientes y arraigo histórico, se convierte así en un vehículo para contar una historia que comienza en el campo, pasa por las cocinas tradicionales y llega a las mesas de México y del mundo.

A siete ediciones de su creación, el festival apuesta por que esa historia continúe cruzando fronteras y que el patrimonio gastronómico mexicano encuentre nuevos públicos sin perder el vínculo con las comunidades que lo mantienen vigente.

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