- La compañía evoluciona de BCD Travel a BCD con nueva imagen, presenta su nueva promesa “Open by Design” y renueva Tripsource, su plataforma de gestión de viajes impulsada por IA. Desde México, la firma acelera una estrategia tecnológica que busca transformar la experiencia de viajeros y empresas en América Latina.
Ciudad de México 25 de septiembre 2026. El viaje corporativo está entrando en una nueva etapa. La discusión ya no se limita a conseguir una tarifa más baja o reservar un vuelo y un hotel: ahora las empresas buscan datos, anticipación, personalización, control y tecnología capaz de responder en tiempo real.
En ese contexto, BCD dio un paso adelante en México con la evolución de su marca y la presentación de una nueva generación de Tripsource, su plataforma tecnológica para la gestión de viajes corporativos.
El cambio más visible es el nombre: BCD Travel evoluciona a BCD. Pero detrás de la nueva identidad existe una transformación más profunda, articulada alrededor de una nueva promesa de marca: “Open by Design”.
La propuesta combina tecnología, inteligencia artificial (IA) y experiencia humana para construir soluciones más flexibles y adaptables a las necesidades de las empresas.
“La tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés”, aseguró Beat Wille, Vicepresidente Senior y Director General, LatAm de BCD, durante el evento que tuvo lugar en el Marriott Mexico City Reforma Hotel, acompañado por Rolando Robles, Vicepresidente de Ventas y Marketing LatAm, y la recientemente nombrada Directora de Marketing y Comunicaciones LatAm, Angela Torres.
UNA NUEVA IDENTIDAD PARA UNA NUEVA GENERACIÓN DE VIAJEROS
El cambio no se limita a una nueva identidad visual. Bajo la promesa “Open by Design”, la compañía plantea una estrategia que combina tecnología, inteligencia artificial y experiencia humana para ofrecer soluciones más flexibles y adaptables a las necesidades de cada organización.
Con esta frase resumió uno de los mensajes centrales de la presentación: la inteligencia artificial puede automatizar procesos y facilitar decisiones, pero el criterio humano continúa siendo fundamental en la gestión de viajes corporativos.

BCD: DEL AZUL AL NARANJA UNA MARCA QUE BUSCA REFLEJAR UNA NUEVA ETAPA
Uno de los momentos centrales del evento fue la presentación de la nueva identidad de BCD. Después de años de operar bajo la denominación BCD Travel, la compañía adopta ahora el nombre BCD, acompañado de una renovación visual en la que el tradicional azul da paso al naranja.
Para Angela Torres el cambio busca comunicar la transformación que la empresa ya está experimentando internamente.
“El naranja es el nuevo azul”, explicó al señalar que el nuevo color busca transmitir positivismo, energía, creatividad y una visión orientada hacia el futuro.
La evolución de la marca responde, según explicó, a un mercado en el que las empresas demandan mayor flexibilidad y soluciones tecnológicas capaces de adaptarse con rapidez.
La propuesta Open by Design se convierte así en el eje conceptual de esta nueva etapa: abrir las capacidades tecnológicas de la compañía y combinarlas con desarrollo, conocimiento especializado e inteligencia humana.
“Nuestra propuesta de valor es Open by Design, mezclando tecnología, desarrollo y expertise humana para llegar a esas soluciones que nuestros clientes buscan”, afirmó.
En resumen, BCD Travel evoluciona a BCD y adopta la promesa “Open by Design”, con una identidad visual renovada y una estrategia centrada en flexibilidad, tecnología e inteligencia humana.

Rolando Robles, Ángela Torres y Beat Wille.
TRIPSOURCE: CUANDO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ENTRA AL VIAJE CORPORATIVO
La renovación de marca llegó acompañada de una actualización tecnológica de fondo: Tripsource, plataforma que BCD ha desarrollado para acompañar distintas etapas de la gestión de viajes corporativos.
La evolución de la herramienta comenzó en 2014 con el itinerario digital y posteriormente incorporó nuevas capacidades, entre ellas las reservas de hotel en 2016 y la autogestión de servicios en 2023.
Ahora, Tripsource integra tres capas: Tripsource, un motor de inteligencia y Content Cloud, con el objetivo de concentrar información, contenido y capacidades de automatización en una misma experiencia.
Entre las funciones impulsadas por inteligencia artificial se encuentran la automatización de servicios personalizados, la generación de itinerarios optimizados, el envío de mensajes en momentos relevantes y la optimización automática de tarifas.
La plataforma recibió además un reconocimiento Gold en los Stevie Awards 2026, dentro de los American Business Awards, y registra una calificación de 4.6 estrellas en tiendas de aplicaciones, de acuerdo con la información presentada por la compañía.
Pero el planteamiento de BCD va más allá de incorporar IA como una herramienta de automatización.
Durante el encuentro, Rolando Robles enfatizó que la discusión ya no gira alrededor de si las empresas deben utilizar inteligencia artificial, sino de cómo hacerlo de manera responsable y útil.
La premisa es particularmente relevante en viajes corporativos, donde una decisión aparentemente menor, una tarifa, una modificación de itinerario o una condición de equipaje, puede tener consecuencias económicas y operativas para una empresa.
IA CON SUPERVISIÓN HUMANA: EL NUEVO EQUILIBRIO
Uno de los ejemplos compartidos durante la presentación mostró hacia dónde apunta este modelo.
Ante una afectación de viaje provocada por cancelaciones, el sistema puede identificar una alternativa y presentarla al viajero o al agente. Sin embargo, la plataforma no necesariamente ejecuta la modificación por sí sola.
La lógica es que la IA detecte, analice y proponga, mientras que la decisión final permanezca bajo control humano.
Para BCD, el objetivo es que la inteligencia artificial reduzca tareas repetitivas y permita que los especialistas concentren su tiempo en actividades de mayor valor.
La apuesta de BCD no es que la IA sustituya al especialista en viajes, sino que le permita procesar información, anticipar escenarios y responder con mayor rapidez.

Marco Wosk, Ángela Torres y Rolando Robles.
DEL AHORRO AL VALOR: CAMBIA LA CONVERSACIÓN SOBRE EL VIAJE CORPORATIVO
Otro de los puntos abordados durante el acto fue la transformación en la manera en que las empresas evalúan sus programas de viajes.
De acuerdo con la perspectiva presentada por Rolando Robles, el enfoque tradicional estaba fuertemente relacionado con la reducción de costos. Hoy, las organizaciones comienzan a analizar el viaje corporativo como una inversión vinculada directamente con sus objetivos de negocio.
Esto implica considerar no solamente cuánto cuesta un boleto de avión o una habitación, sino qué impacto tiene la movilidad de los colaboradores en la operación comercial de una compañía.
Un boleto aparentemente más económico, por ejemplo, puede resultar más costoso si no permite modificaciones, documentar equipaje o responder ante un cambio inesperado en la agenda del viajero.
En este sentido cobra relevancia también la evolución del NDC (New Distribution Capability), que permite a las aerolíneas ofrecer contenidos y servicios adicionales más allá de la tarifa aérea tradicional.
Para los programas corporativos, la incorporación de este contenido representa una oportunidad, pero también una mayor complejidad. Las empresas necesitan determinar qué productos y condiciones son realmente convenientes para sus distintos perfiles de viajeros.
MÉXICO GANA PROTAGONISMO EN EL MAPA LATINOAMERICANO DE VIAJES CORPORATIVOS
El mercado regional constituye uno de los pilares de la estrategia de BCD.
Según los datos compartidos durante el evento, América Latina representa cerca de 3% de los viajes corporativos a nivel mundial, mientras que el gasto promedio por viaje corporativo ronda los 1,000 dólares.
La compañía señaló además que el mercado regional podría alcanzar alrededor de 88 mil millones de dólares para 2034.
En este escenario, México ocupa un lugar relevante. El crecimiento asociado al nearshoring ha contribuido a fortalecer la actividad de viajes corporativos y, de acuerdo con las cifras presentadas, el país se encuentra en el puesto 20 a nivel mundial en gasto de viajes corporativos.
Brasil, por su parte, se mantiene como el mercado más grande de América Latina y ocupa el décimo lugar global, según los datos compartidos por BCD.
Más que una recuperación posterior a la pandemia, Robles describió el momento actual como una etapa de crecimiento más consolidado, en la que las empresas buscan expandir sus programas de movilidad con mayor planeación y eficiencia.

Ángela Torres, Rolando Robles y Beat Wille.
BCD SUPERA LOS 1,200 MILLONES DE DÓLARES EN VENTAS EN AMÉRICA LATINA
La evolución tecnológica y de marca ocurre mientras BCD fortalece su operación regional.
La compañía cuenta con presencia en 18 países de América Latina, con operaciones propias en 8 mercados y socios locales en los 10 restantes.
Actualmente reporta cerca de 1,200 millones de dólares en ventas en la región y más de 1,500 colaboradores.
La historia latinoamericana de BCD comenzó en 1994, todavía bajo la marca BTI, y México fue uno de los primeros mercados donde la compañía realizó una inversión para establecer una operación propia.
Durante el último año, entre los movimientos destacados se encuentra la adquisición de la totalidad de la operación en Colombia, con la intención de consolidar su presencia directa en ese mercado.
BCD tiene presencia en 18 países latinoamericanos, más de 1,500 colaboradores y cerca de 1,200 millones de dólares en ventas regionales, de acuerdo con las cifras presentadas.
TECNOLOGÍA DESARROLLADA EN MÉXICO QUE ESCALA HACIA AMÉRICA LATINA
Uno de los elementos que BCD destacó particularmente fue el papel de México en el desarrollo de soluciones para la región.
La compañía implementó una herramienta regional de punto de venta para sus agentes, desarrollada originalmente en México y posteriormente extendida a otros mercados latinoamericanos.
La plataforma permite estandarizar procesos, integrar nuevos contenidos y facilitar la incorporación de capacidades de inteligencia artificial para automatizar tareas de carácter transaccional.
A esta evolución se suman inversiones en la modernización de los contact centers, con herramientas como Genesys y Compass, así como el desarrollo de soluciones regionales y la estandarización de procesos de back-office en distintos mercados.
El objetivo, explicó la compañía, es combinar una infraestructura tecnológica regional con soluciones capaces de responder a las particularidades de cada mercado.
EL VIAJERO CORPORATIVO OCUPA EL CENTRO
Detrás de todas estas transformaciones aparece un cambio que BCD considera fundamental: el viajero corporativo se ha convertido en el centro del programa de viajes.
Las nuevas generaciones de viajeros llegan al entorno laboral con hábitos predominantemente digitales y esperan experiencias rápidas, intuitivas y personalizadas.
Al mismo tiempo, las empresas buscan garantizar el bienestar y la seguridad de sus colaboradores durante sus desplazamientos. Por ello, la tecnología debe simplificar la experiencia sin eliminar el acompañamiento humano.
“Tenemos que dar la dirección y dar este servicio para tener un humano de atrás que siempre pueda respaldar y dar soporte”, explicó Wille.
Esta combinación de automatización y atención especializada es uno de los principios que BCD busca trasladar tanto a Tripsource como al resto de su ecosistema tecnológico.

Marco Wosk, Ángela Torres, Rolando Robles y Beat Wille.
PAGOS VIRTUALES Y DATOS: OTRA FRONTERA DE LA TRANSFORMACIÓN
La digitalización también alcanza la forma en que las compañías administran los gastos de viaje.
En la presentación también se abordó el crecimiento de los pagos virtuales, que permiten asignar medios de pago específicos para determinados viajes, periodos o montos.
Para las empresas, esto puede representar una mayor capacidad de control y trazabilidad sobre los gastos realizados por sus colaboradores.
La información generada por estas operaciones, integrada con las plataformas de gestión, abre además la puerta a una toma de decisiones basada en datos.
Es precisamente en esta intersección: contenido, datos, inteligencia artificial, pagos y atención humana, donde BCD busca construir la siguiente etapa de su propuesta tecnológica.
UNA NUEVA BCD PARA UN MERCADO QUE TAMBIÉN ESTÁ CAMBIANDO
La presentación dejó ver que la transformación de BCD no se limita al cambio de nombre o color corporativo.
El paso de BCD Travel a BCD funciona como la expresión visible de una evolución más amplia: una compañía que busca posicionar su tecnología como un ecosistema abierto y flexible, mientras mantiene la experiencia humana como parte central de la gestión de viajes.
Tripsource representa uno de los principales vehículos de esa estrategia.
En un mercado donde el viaje corporativo adquiere mayor peso para las empresas y donde la inteligencia artificial comienza a modificar procesos que durante décadas permanecieron prácticamente sin cambios, la discusión ya no parece centrarse únicamente en reservar un viaje.
El desafío está en entenderlo, anticiparlo, optimizarlo y convertir los datos generados por cada desplazamiento en mejores decisiones para las organizaciones y sus viajeros.
Y desde México, BCD busca que esa transformación tenga alcance regional.



