- La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) presentó el balance generado para la hotelería durante el Mundial 2026.
- Aunque las tarifas hoteleras crecieron hasta 40%, la ocupación se mantuvo por debajo de las proyecciones iniciales.
- El sector atribuye el resultado al efecto desplazamiento, los altos costos del torneo y la ausencia de mercados tradicionalmente emisores.
- La industria llamó a fortalecer la promoción internacional y avanzar en la regulación de las rentas vacacionales.
Ciudad de México 23 de julio 2026. Concluido el mayor escaparate deportivo que ha recibido México en décadas, la industria hotelera organizada comenzó a hacer cuentas. El balance fue presentado por Jorge Paoli Díaz, Presidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), concluyendo: la Copa Mundial de la FIFA 2026 fortaleció la imagen internacional del país y generó mayores ingresos para los hoteles gracias al incremento en las tarifas, aunque la ocupación estuvo lejos de las expectativas que se habían construido antes del torneo.
En conferencia de prensa realizada en el Marriott Reforma de la Ciudad de México, acompañado por líderes del sector hotelero y especialistas en investigación turística: Miguel Ángel Fong, Presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM); Francisco Madrid, Director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC); y Jesús Nader, Presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Nuevo León, Paoli Díaz aseguró que el Mundial dejó lecciones importantes para el futuro del turismo mexicano.
El mensaje central fue contundente: México demostró capacidad para organizar un evento global de gran escala, pero ahora el reto consiste en convertir esa exposición internacional en un flujo sostenido de visitantes.

UNA OCUPACIÓN INFERIOR A LA ESPERADA
Antes del inicio del torneo, la industria hotelera proyectaba niveles de ocupación cercanos a 80 y hasta 90% durante las jornadas mundialistas. Sin embargo, los resultados finales estuvieron por debajo de esos pronósticos.
Las tres sedes mundialistas registraron ocupaciones que oscilaron entre 57% y 65%, dependiendo de cada ciudad, una cifra similar e incluso ligeramente inferior a la observada en junio de 2025.
Para Jorge Paoli, ello no significa que el Mundial haya sido un fracaso para el turismo, sino que las expectativas fueron demasiado optimistas frente a una realidad marcada por factores externos.
“No alcanzamos los niveles de ocupación previstos, pero sí hubo beneficios importantes para la economía y para la industria”, explicó.
LA TARIFA COMPENSÓ PARTE DEL RESULTADO
Aunque la ocupación no alcanzó los porcentajes esperados, la rentabilidad hotelera sí mostró una evolución favorable.
En Ciudad de México, la tarifa promedio pasó de aproximadamente 1,600 pesos en junio de 2025 a 2,563 pesos durante el Mundial, un incremento cercano a 40%;
Guadalajara registró un comportamiento similar, al pasar de 1,850 pesos a 2,577 pesos por habitación; mientras tanto, Monterrey incrementó sus tarifas alrededor de 30%, manteniendo una ocupación promedio cercana a 64%.
Este comportamiento permitió que los ingresos crecieran a pesar de que el volumen de huéspedes no aumentó en la proporción prevista.

Jesús Nader, Jorge Paoli Díaz, Miguel Ángel Fong y Francisco Madrid.
¿POR QUÉ NO LLEGARON MÁS TURISTAS?
Uno de los apartados más relevantes de la conferencia fue el análisis de las causas que limitaron el desempeño esperado.
Los dirigentes hoteleros identificaron tres factores principales.
- El primero fue la ausencia, durante la fase de grupos disputada en México, de selecciones cuyos aficionados históricamente generan grandes desplazamientos internacionales, como Brasil, Argentina, Francia, Inglaterra o Portugal. Al no disputarse esos encuentros en territorio mexicano, disminuyó la llegada de viajeros internacionales provenientes de esos mercados.
- El segundo elemento fue el elevado costo de asistir al torneo. Paoli señaló que las tarifas dinámicas implementadas para los boletos provocaron un incremento histórico en los precios de acceso a los estadios, dejando fuera a miles de aficionados que tradicionalmente viajan a este tipo de competencias. Incluso recordó que medios internacionales calificaron esta edición como uno de los Mundiales más comercializados de la historia.
- El tercer factor fue el denominado “efecto desplazamiento”. Muchos viajeros corporativos y de negocios decidieron posponer sus desplazamientos hacia Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey para evitar congestionamientos, mayores costos y complicaciones logísticas derivadas del torneo. En consecuencia, una parte importante de la demanda habitual desapareció temporalmente y fue sustituida parcialmente por visitantes vinculados al Mundial.
EL RETO DE LOS BLOQUEOS DE HABITACIONES
La industria también hizo referencia a los bloqueos anticipados de habitaciones realizados por la FIFA. Muchos hoteles reservaron inventario para la organización del evento bajo la expectativa de una demanda elevada.
Sin embargo, al liberarse parte de esos bloqueos pocos días antes de los encuentros, ya no existió tiempo suficiente para comercializar nuevamente esas habitaciones. Este fenómeno redujo la capacidad de reacción de los establecimientos y afectó los niveles finales de ocupación.
UN NUEVO PERFIL INTERNACIONAL DE VISITANTES
A pesar de la menor ocupación, los hoteleros destacaron un cambio relevante en el perfil del visitante. Durante el torneo arribaron grupos procedentes de Corea del Sur, Colombia, Uruguay, España y otros mercados menos tradicionales para la hotelería mexicana.
Según Miguel Ángel Fong, este tipo de turistas genera una derrama económica importante y abre oportunidades para diversificar la promoción internacional de México.
Además del gasto en hospedaje, estos viajeros consumieron gastronomía, transporte, entretenimiento y actividades culturales, ampliando el impacto económico del evento.
LA IMAGEN DE MÉXICO, EL MAYOR LEGADO
Si hubo un consenso absoluto durante la conferencia fue sobre el valor intangible que dejó el Mundial. Los dirigentes reconocieron el trabajo realizado por las autoridades federales, estatales y municipales para garantizar seguridad, movilidad y organización.
A pesar de los desafíos previos al torneo, México proyectó una imagen de hospitalidad, capacidad operativa y estabilidad.
Para Jorge Paoli, ese posicionamiento representa un activo estratégico que ahora debe aprovecharse mediante una política más agresiva de promoción internacional, y consideró que existe una oportunidad para recuperar participación en mercados como Estados Unidos, principal emisor de turistas hacia México, donde algunos destinos han mostrado una desaceleración durante 2026.
RENTAS VACACIONALES: UN DEBATE QUE CONTINÚA
Otro de los temas centrales fue el comportamiento de las plataformas de hospedaje temporal.
Francisco Madrid presentó un análisis comparativo entre la hotelería formal y las rentas vacacionales en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El estudio reveló un crecimiento acelerado en la oferta disponible en plataformas digitales, particularmente durante el periodo del Mundial.
En algunos casos, el número de propiedades ofertadas aumentó más de 20% respecto al año anterior, destacando que una proporción considerable de los inmuebles pertenece a operadores con múltiples unidades, alejándose del concepto de economía colaborativa para convertirse en negocios de carácter profesional.
Si bien la ocupación de estos alojamientos también disminuyó respecto a 2025, las tarifas aumentaron de manera significativa y los ingresos crecieron por encima del comportamiento observado en la hotelería tradicional.
REGULACIÓN: UNA PRIORIDAD PARA LA COMPETITIVIDAD
La ANCH reiteró que no busca eliminar el modelo de rentas vacacionales. Por el contrario, reconoció que este segmento complementa la oferta turística.
No obstante, insistió en la necesidad de establecer reglas homogéneas que garanticen condiciones de competencia equitativas, protección para los consumidores, ordenamiento urbano y seguridad para residentes y visitantes.
Los dirigentes reconocieron los avances regulatorios registrados en Ciudad de México y Quintana Roo, aunque consideraron indispensable que otras entidades federativas impulsen marcos legales similares.
Desde su perspectiva, una regulación adecuada contribuirá no sólo al fortalecimiento de la hotelería formal, sino también a preservar la disponibilidad de vivienda y mejorar la convivencia en las zonas urbanas con alta concentración turística.
EL VERDADERO DESAFÍO COMIENZA AHORA
Más allá de las cifras del Mundial, el encuentro dejó una reflexión compartida entre empresarios, investigadores y representantes del sector.
El torneo representó una plataforma de promoción sin precedentes para México, pero su verdadero éxito dependerá de la capacidad para transformar esa exposición internacional en un crecimiento sostenido del turismo.
La industria considera que el país ya demostró que puede organizar eventos de talla mundial.
El siguiente paso será consolidar una estrategia que combine promoción turística, atracción de nuevos mercados, fortalecimiento de la conectividad aérea, regulación equilibrada de los distintos modelos de hospedaje y generación de nuevos eventos internacionales que mantengan vigente la presencia de México en el escenario global.
Para la hotelería organizada, el Mundial 2026 fue más que un torneo deportivo: fue una prueba de capacidad institucional y un punto de partida para redefinir la competitividad turística del país en los próximos años.



