- El puerto guerrerense presentó ante agencias de viajes receptivas de la AMAV CDMX su estrategia de reposicionamiento turístico.
- La renovación de infraestructura, hotelería, gastronomía y rutas culturales busca diversificar la oferta más allá del tradicional turismo de playa.
- Acapulco cuenta actualmente con 313 hoteles y 17,555 habitaciones, además de una red de conectividad aérea nacional e internacional en expansión.
- El destino apuesta por fortalecer el turismo receptivo, cultural y de reuniones como motores de crecimiento para los próximos años.
Ciudad de México 31 de julio 2026. Acapulco inició una nueva ofensiva de promoción en el mercado nacional mediante la caravana “Algo Nuevo Bajo el Sol”, una estrategia dirigida a agencias de viajes y líderes del sector turístico para presentar el proceso de renovación que vive el puerto y su apuesta por convertirse en un destino más competitivo, diversificado y orientado a nuevos segmentos de mercado.
El encuentro se realizó en el Hotel Le Méridien México City Reforma y reunió a agencias de turismo receptivo afiliadas a la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes de la Ciudad de México (AMAV CDMX), que preside Raymundo Flores, el cual fue organizado por representantes del Fideicomiso para la Promoción Turística de Acapulco, la Secretaría de Turismo de Acapulco y la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA).

La delegación acapulqueña.
La delegación acapulqueña estuvo encabezada por Joel Antonio Ríos Fajardo y Carlos Pérez, acompañados por representantes de algunos de los principales hoteles del destino, que uno a uno fueron presentando sus representantes, sus características e innovaciones que ahora ofrecen, entre ellos: Ritz, Amares, Camino Real, Copacabana, Fiesta Americana, Holiday Inn, HS Hotsson, Krystal Beach, Mundo Imperial (Princess, Palacio y Pierre), Park Royal, Playa Suites, Real Bananas y Alba Suites.
Más que una presentación comercial, la presentación buscó transmitir un mensaje de transformación: Acapulco quiere dejar atrás la narrativa de la reconstrucción para iniciar una nueva etapa basada en infraestructura renovada, experiencias culturales, gastronomía, turismo de naturaleza y una oferta hotelera modernizada.
LA RECONSTRUCCIÓN COMO OPORTUNIDAD
Durante su intervención, Joel Ríos y Carlos Pérez señalaron que uno de los objetivos centrales es fortalecer el segmento de turismo receptivo y mostrar a las agencias especializadas los cambios que ha experimentado el destino.
Explicó que la llegada de Fonatur marcó un punto de inflexión en el proceso de recuperación del puerto, impulsando obras de infraestructura que están modificando la imagen urbana y turística de Acapulco.
Entre las acciones destacadas refirió la renovación de la Costera Miguel Alemán, la modernización del malecón, la rehabilitación de la terminal de cruceros, nuevos accesos a playa, miradores sobre la bahía y mejoras en infraestructura hidráulica y urbana.
“Queríamos que ustedes conocieran qué es lo que está pasando en Acapulco y las nuevas oportunidades que ofrece el destino”, expresaron.
LA BAHÍA HISTÓRICA: EL NUEVO PRODUCTO TURÍSTICO
Uno de los anuncios más relevantes fue la creación de la Ruta de la Bahía Histórica de Acapulco, un producto diseñado para rescatar el patrimonio arquitectónico, cultural e histórico de su zona tradicional.
La ruta integra espacios emblemáticos como Casa de los Vientos, la residencia decorada por Diego Rivera y actualmente administrada por el Gobierno de Guerrero, así como el corredor que conecta el antiguo Hotel Cristal, el Zócalo, el malecón y las playas de Caleta y Caletilla.
La estrategia contempla nueva iluminación, señalética, mobiliario urbano, accesibilidad mejorada y espacios para actividades culturales y gastronómicas.
La intención es ampliar la estancia promedio del visitante y ofrecer experiencias que complementen el tradicional producto de sol y playa.

Joel Antonio Ríos Fajardo y Carlos Pérez,
GASTRONOMÍA COMO EJE DE DIFERENCIACIÓN
La gastronomía ocupa un lugar estratégico dentro del reposicionamiento del destino.
Destacaron el crecimiento de la oferta culinaria y la llegada de nuevos conceptos orientados a segmentos de mayor poder adquisitivo.
Entre ellos, mencionó el restaurante Teté, del Chef Carlos Gaytán, ubicado en Princess Mundo Imperial, cuyo objetivo es posicionarse como el primer restaurante de Acapulco con una estrella Michelin.
También presentó nuevos espacios gastronómicos con terrazas panorámicas y experiencias de alto nivel, como Mestiza, un restaurante ubicado en la antigua zona del histórico Hotel Casablanca con vistas de casi 360 grados sobre la bahía.
La apuesta es clara: convertir la gastronomía en un motivo adicional para viajar a Acapulco.
NATURALEZA, CULTURA Y NUEVAS EXCURSIONES
La diversificación del producto turístico incluye nuevas excursiones y experiencias vinculadas con el patrimonio natural.
El Jardín Botánico de Acapulco, severamente afectado por los huracanes, fue rehabilitado y reincorporado a la oferta turística.
Además, se desarrollan circuitos de corta duración que combinan historia, arquitectura, naturaleza y gastronomía, dirigidos especialmente a operadores receptivos que trabajan con mercados internacionales especializados.
MARINA BUS: UNA NUEVA EXPERIENCIA ENTRE BAHÍAS
Otro de los productos presentados fue el Marina Bus, un servicio marítimo que conecta el Zócalo de Acapulco con Puerto Marqués.
El recorrido dura aproximadamente 60 minutos y permite enlazar ambas bahías sin utilizar la vialidad escénica terrestre.
El servicio cuenta con aire acondicionado, terraza, alimentos y bebidas a bordo, y fue concebido como un atractivo adicional para agencias y operadores turísticos.
La experiencia busca enriquecer los itinerarios y ofrecer una forma distinta de recorrer el puerto desde el mar.

Representantes de hoteles del puerto.
UNA PLANTA HOTELERA RENOVADA
Uno de los mensajes más reiterados durante la presentación fue la transformación de la oferta hotelera.
Los representantes del destino insistieron en que la renovación obligada por los fenómenos meteorológicos terminó convirtiéndose en una oportunidad para modernizar instalaciones, elevar estándares y reposicionar la experiencia de hospedaje.
Actualmente, Acapulco cuenta con 313 hoteles y 17,555 habitaciones, una capacidad que refleja el avance en la recuperación de la infraestructura turística del puerto.
CONECTIVIDAD AÉREA FORTALECE LA COMPETITIVIDAD
El reposicionamiento también está respaldado por una red creciente de conectividad.
Acapulco mantiene vuelos nacionales desde Ciudad de México (AICM y AIFA), Guadalajara, Monterrey, Querétaro, Tijuana y Cancún, operados por Aeroméxico, Volaris, Viva Aerobus y Mexicana de Aviación.
En el ámbito internacional, el destino conserva conexiones directas desde Houston y Dallas, fortaleciendo el acceso desde el mercado estadounidense.
La conectividad es considerada uno de los pilares para recuperar participación en mercados nacionales e internacionales.
TURISMO DE REUNIONES: UN MOTOR ESTRATÉGICO
La estrategia de promoción también puso énfasis en el turismo de reuniones, segmento que se consolida como uno de los principales motores de ocupación hotelera y derrama económica.
La infraestructura integrada por Arena GNP, Expo Mundo Imperial, Forum y los complejos de convenciones del puerto permite competir por congresos, convenciones, conciertos y eventos corporativos de gran escala.
Este segmento representa una oportunidad para reducir la estacionalidad y ampliar el impacto económico del turismo sobre cadenas de suministro, servicios especializados y empleo local.

EL RETO: TRANSFORMAR LA PERCEPCIÓN DEL DESTINO
Más allá de las cifras, la caravana dejó una idea central: Acapulco busca cambiar la conversación.
La recuperación física del puerto es apenas una parte de una estrategia más amplia que pretende reposicionar la marca Acapulco como un destino donde conviven playa, historia, cultura, gastronomía, naturaleza y grandes eventos.
La marca Acapulco, ahora con registro oficial ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), forma parte de esa estrategia de fortalecimiento institucional y comercial.
Para las agencias de viajes, el mensaje fue una invitación a redescubrir el destino y construir nuevos productos turísticos a partir de una oferta más amplia y especializada.
Acapulco no pretende renunciar a su legado como uno de los destinos de playa más importantes de México.
La apuesta es que ese legado se convierta en el punto de partida de una nueva etapa.
Porque, como resumieron los promotores durante la presentación, el puerto donde nació el turismo mexicano quiere volver a ocupar un lugar central en la industria turística del país.




