LA RIVIERA MAYA OFRECE UNA DIVERSIDAD DE ATRACTIVOS PARA CELEBRAR A LOS NIÑOS EN SU DÍA: RÍOS, CAVERNAS, TIROLESAS Y HASTA VOLAR COMO PÁJARO

Riviera Maya, México 25 de abril 2026. El Día de la Niña y el Niño siempre es un buen pretexto para salir de la rutina y hacer algo distinto, no solo para los más pequeños, también para ese niño que todos llevamos dentro. Nadar en un río, recorrer la selva en vehículos anfibios, deslizarse por un gran tobogán o atreverse a “volar” como un ave, son algunas de las actividades que disfrutan por igual chicos y grandes.

Para quienes buscan practicar alguna de estas actividades, existen tres parques imperdibles para agregar a la bucket list al visitar​ la Riviera Maya:

UN PUEBLO COMPLETAMENTE AL REVÉS

En la Riviera Maya existe un parque que desafía los sentidos desde el primer instante y supera cualquier expectativa: Xenses. Dentro del parque hay un pueblo recreado completamente al revés, que pone a prueba cualquier lógica. La avenida principal hace dudar de lo que se está viendo: parece que uno baja cuando en realidad sube, el agua corre en sentido contrario y las casas terminan por confundir por completo.

Otro de los puntos que no pueden faltar es el Xensatorium. Invita a vivir una selva a oscuras. Se trata de un recorrido en completa oscuridad donde el único aliado para avanzar serán los sentidos: el oído, el olfato y el tacto.

Y si uno de esos pendientes de infancia era “volar”, aquí también se puede tachar de la lista. En el Vuelo de Pájaro recorriendo 220 metros sobre la selva, en un trayecto rápido que se disfruta más cuando simplemente se deja uno llevar.

LOS MÁS AVENTUREROS VAN A XPLOR

Para las y los niños más aventureros, -no importa que solo sea de corazón-, Xplor se convierte en todo lo que buscaban en el patio de casa desde pequeños: largos puentes colgantes, tirolesas, ríos subterráneos y conducir vehículos por tierra y lodo.

Para quienes están dispuestos a vivir un día lleno de aventura, hay varias experiencias en este parque que no se pueden dejar pasar. El primero es Toboganxote. No es solo uno de los toboganes más divertidos de nuestro país, sino de toda Latinoamérica, ya que alcanza una altura de 41 metros y es el único tobogán 5 en 1. Es decir, en un solo recorrido se combinan distintos tipos de descenso.

Para las y los amantes de las alturas, no se pueden perder los dos circuitos de tirolesas que atraviesan la jungla. Las vistas y la emoción al deslizarse por ellas son únicas. Pero aún hay más, dentro de Xplor no solo se puede explorar la selva desde el aire, también se puede hacer a través de los vehículos anfibios, especialmente diseñados para recorrer caminos de tierra, cavernas, puentes colgantes y vados de agua, recorriendo dos circuitos, de 5 kilómetros. cada uno y plagados​ de emoción.

PARA LAS Y LOS NIÑOS (Y NO TAN NIÑOS) MÁS ACUÁTICOS

Quinees son más acuáticos, pasar el día en el agua puede ser el plan perfecto. Xel-Há es una caleta natural alimentada por ríos, donde se puede nadar, hacer snorkel o simplemente dejarse llevar por la corriente.

El recorrido se hace al ritmo de cada quien. Se puede atravesar el río entre manglares y selva nadando -como lo hacen los atletas en el Triatlón que se celebra cada año- o sobre una dona, relajados, mientras el agua nos va guiando. 

A lo largo del trayecto encontraremos pequeñas tirolesas y estaciones para poner a prueba el equilibrio, y para subir un poco la intensidad, está la Piedra del Valor, una plataforma de cinco metros de altura desde donde se puede lanzar al agua. No es obligatorio, pero ahí está para quien quiera intentarlo.

Ya sea lanzándose por las tirolesas, recorriendo la selva o dejando que el día pase lento flotando bajo el sol, el plan es más simple de lo que parece. 

Este 30 de abril, la pregunta no es qué hacer, sino cómo vamos a consentir al niño interior.

www.xcaret.com                          

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